Renovación


A ver:
Cartera, sí. Móvil, sí. Dinero, sí. Maletín altamente sospechoso… sí. Bien, ya estoy listo para ir a renovar el DNI.
Llego a la comisaría: 10:45 AM
“Aquí no es, tiene que ir a la comisaría de Gardens street, nos estamos trasladando”
“Mierda.”
Cojo y meto directa a la COMISARÍA en mayúsculas, sección para DNIs. 11:00 AM Toda la sala llena. busco algo para pedir turno… no encuentro, pregunto al guardia que me dice que ya se han acabado todos los números, que tengo que volver otro día. D’OH!

Al día siguiente voy a por todas, como soy sistemáticamente incapaz de estar ahí media hora antes ha hacer cola me remoloneo mientras Madonna me intenta despertar. Llego a la comisaría a las 9:15… me dan turno: el 91 y van por el 19, perfecto.
Tengo dos opciones o esperar dentro o irme por ahí y volver aproximadamente cuando me toque, que, según estimaba por aquel entonces, sería en torno a la 1:30 PM. Como soy masoquista decido quedarme. Miro un poco el panorama y descubro que todo un cuartel del ejército está haciéndose, pasaportes (no para irse fuera de vacaciones, tristemente)
A las 9:30 AM no quedaban más números, cinco minutos después peta el servidor del DNIe. Perfecto, ya le cuesta a los funcionarios mantener un ritmo de 3 DNIs (cada uno) a la hora como para que pete todo. Saco el Criptonomicón (Parte 3) y me pongo a leer. De vez en cuando dejo de leer para conversar con las co-víctimas de la burocracia que exige el DNI electrónico.
A las 11:00 empiezan los descansos del café. Empiezan, por cierto a llegar novias de militares lo cual, quieras que no, anima la vista. Intermitentemente salgo para dar paseos de estiramientos de piernas. Me doy cuenta de que debería haberme traído los cascos, para escuchar la semifinal del mundial de basket.
A las 12:30 doy por finalizada mi lectura al haber llegado a las ciento cinco páginas. Una voz me pregunta “¿qué número tiene usted?”. Me fijo en quien me habla ¿me ha dicho usted?. Es un hombre en la treintena ¿usted?, correcto en su vestir, entre sport e informal, como si trabajara en una oficina o similar ¿usted?; lleva calcetines verde-hierba-clara. No puedo evitar el quedarme mirándolos. “el 91”, “yo el 82” ahm…
Empezamos una pequeña camarrilla. Preguntan si alguien quiere hacerse el DNI con el formato antiguo. Se levanta un tropel de competencia. Yo resisto a la tentación. Conseguiré ese nuevo DNI electrónico aunque para ello arme un golpe de estado. Se me pasan por la cabeza más de un método para que la gente se vaya sin esperar el carnet, como colocar un cártel afuera que dijera que los que tuvieran los números 75 en adelante se fueran porque ya no da tiempo.
A eso de las 14 me toca. Por fin, en diez minutos soy despachado, me dan una mierda tarjeta con una foto en blanco y negro y me dicen que eso es mi DNI…
Pues muy bien.
VALE

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Acerca de Albertini
Auxiliar de enfermería, monitor de tiempo libre, barítono, teatrero y ante todo friki. Me considero un blogger muy activo ya que escribo y

One Response to Renovación

  1. Fr4NtXo says:

    Una foto del DNI!!!
    Si no nunca sabremos si merece la pena…
    o podremos seguir con el naranja…
    que a fin de cuentas no tiene problemas de crackers [galletas]

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