Dramatini de Albertini

Aviso: este texto puede contener nombres de lugares/personajes/conceptos de ficción sacadas de diversas obras ficticias, que me han gustado y los he utilizado de forma completamente inocua en esta especie de biografía fan-fictionada, pido disculpas por adelantado.

 

ALBERTINI presents:

BIOGRAFÍA UTÓPICA

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LA IMPASIBLE LEVEDAD DE SER YO

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CÓMO LLEGUÉ HASTA AQUÍ

Mi historia comienza en un pequeño grupo de personas coloquial y tradicionalmente llamada familia. Eso es, una humilde y bendita familia de Qwghlm interior. Los mejores y más importantes habitantes de toda Qwghlm. Yo, como cualquier qwghlmiano interior, destaqué pronto en ramas como criptología y estrategia, lo que acabó derivando en un alistamiento prematuro en el destacamento 2702. Como no tenía ninguna carrera con la que explotar mi talento criptológico estuve en la rama de encubrimiento. Me explico, dicho destacamento tenía como misión el desciframiento de los códigos y la consiguiente actuación de forma que pareciera que no habíamos roto el código (Enigma en el frente atlántico). Poco después, y tras comprobar cómo a los yankees les funcionaba usar nativos navajos para sus comunicaciones por radio a la RAF se le ocurrió hacer lo mismo sólo que con qwghlmianos, dada nuestro particular lenguaje.

El caso es que tarde o temprano tenía que pasar. ¿El qué? Os preguntaréis, pues muy sencillo. A por quién se va en una batalla campal, a por quien tiene la jodida radio en la espalda. Resulta que estábamos lidiando una pequeña escaramuza en las Árdenas cuando, de pronto, me descubrí a mi mismo con un trozo de metal de lo que solía ser un camión atravesando mi pecho. Supongo que eso debió matarme. El caso es que me dolía como si fuera a morirme, me desgañité totalmente. Cuando llegó el médico (o el soldado al que le tocó el botiquín) me dijo que estaba cicatrizando alrededor del trozo de metal, así que, en un acto que se calificaría de estupidez, rogué porque sacaran ese trozo de metal. Aunque lo más estúpido de todo fue que les pareció buena idea, o al menos no mostraron vacilación alguna, sino que cogieron una cuerda, en una cabo ataron el trozo de metal, totalmente afianzado, y en el otro ataron al camión (no el accidentado y causa de mi incidente, sino otro). Me desmayé del dolor, pero lograron arrancármelo de una manera limpia, me recuperé enseguida… luego supe que a eso se le llama factor de curación alto. Cuando llegué al campamento base me acribillaron. Cuando me recuperé de las heridas me recibió el coronel en persona, me dijo que yo era una persona con cualidades únicas y que él en persona conoce a otro con unas cualidades similares, James, creo…

Después de la guerra volví a casa para encargarme del rebaño de mi padre enfermo, cuando se recuperó volví a marcharme para recorrer mundo, un poco de búsqueda espiritual, conocí a un montón de personas pero ninguno me supo ofrecer una respuesta más que ‘Tienes un factor de curación encomiable’ El último que me lo dijo fue un tal Ras’al Ghul que era socio de un tal Essex, que me dijo que en Canadá había un proyecto interesante para mí. En cuanto pisé las verdes praderas del Canadá se pusieron en contacto gente del departamento H., que junto con el departamento K., llevaba un proyecto llamado Arma Plus, dependiente a su vez del gobierno de Canadá en asociación con el gobierno de los EEUU a través de un nuevo cuerpo para-militar. El Proyecto Arma Plus consistía en la creación de supersoldados, pero no a partir de un suero, sino con graves modificaciones físico-mentales. Resulta que no quedaban copias del suero supersoldado y se pusieron en contacto con los mejores cirujanos del mundo (desde neuronales hasta vasculares) y con los máximos responsables del proyecto MK-Ultra, para crear la nueva rama de soldados-máquinas. Un poco de cirujía, otro de lavado de cerebro, una pizca de mejoras que incluían super-entrenamiento y otras debacles…

El caso es que conmigo fracasaron, debieron hacer mal algún cálculo o algo así pero la verdad es que debi rechazar los tratamientos de choque, lo que me hizo inútil para posteriores modificaciones. Pero amigo, estalló la guerra de Vietnam y me teleportaron a Vietnam, al primer campamento antes de la línea enemiga. Imagínense, yo, totalmente semivegetal, recuperándome de años de electroshocks y con un factor de curación que me hace preácticamente inmortal (al menos que me corten la cabeza y me entierren de tal forma que no pueda regenerarme ni el cuerpo ni la cabeza), qué se puede hacer conmigo… escudo humano.

Qué contar de Vietnam, pues poca cosa. Que a pesar de todo el Napalm invertido el mundo occidental fracasó. Serví durante unos cuantos años y los amarillos me capturaron. Fue una década movidita. Cuando se enteraron de mis ‘cualidades’ no dudaron en entregarme a los científicos chinos los cuales empezaron a realizar conmigo una serie de experimentos rústicos como ver en cuanto tiempo me recuperaba de un tiro, de una descarga eléctrica, de una explosión atómica…

Los soviéticos observaron que debía pasar algo importante en ese país vecino y aliado, averiguaron que pasaba y decidieron que la Madre Rusia aprovecharía mejor mi aspecto metahumano que unos amarillos ciclistas. Así que programaron todo un plan tan complejo que nadie lo comprendería. Los rusos se quedaban conmigo y a cambio la URSS les importaba cantidades industriales de ropa y tecnochismes, estaba hecho, pasaría el resto de mi vida en manos de lunáticos leninistas en el culo del mundo: Siberia, allí conocí a otras dos personas similares a mí, y que por lo tanto, supuse, estaban allí por una causa parecida. Nos hicimos amigos e ideamos un plan para fugarnos, y lo hicimos, pero esa es otra historia…

Tras años juntos tocó el separarnos… Yo regresé a casa, sólo para descubrir que toda mi familia había muerto porque habían usado Qwghlm como campo experimental de guerra bacteriológica. Ahora que no tenía lazos mundanales me alojé en la Isla Muir, una especie de centro asistencial-hospitalario para enfermedades raras. Me trató la jefa en persona. Me recuperé totalmente, tanto física como mentalmente y por primera vez en años me sentí libre.

La última etapa de mi vida es menos interesante, haciendo trabajillos por allí y por allá. Ahora vivo semirretirado en Culta y Limpia donde me reencontré con mis compañeros de celda.

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